Una propuesta escatológica Mayo 12, 2008
Posted by leogg in FOSS, Linux, The Real Life, planeta.76 comments
El pasado 1ro. de mayo se llevó a cabo la primera reunión de la Asociación de Profesionales TIC de Nicaragua en las instalaciones de la AIN.
Más allá del poco interés que despertó esta iniciativa en el gremio de profesionales TIC (y por lo tanto, la poca representatividad que pueda tener la Asociación), hay una situación que me resulta preocupante, y es el hecho de que se tiene previsto -como segundo paso- transformar esta Asociación en un Colegio de Informáticos.
Para los que no tienen ni la más pinche idea de lo que estoy hablando, un Colegio Profesional es una organización gremial que se encarga de regular el ejercicio de las profesiones. O en las palabras de los propios impulsores de esta iniciativa; un Colegio de Profesionales TIC en Nicaragua sería el encargado de “Ordenar, normar, regular, supervisar y sancionar el ejercicio Profesional.” (Capitulo II, artículo 3b de los Estatutos Propuestos)
¿Qué significa esto? Que las personas que no estén debidamente afiliadas/autorizadas por el Colegio de Informáticos de Nicaragua, no podrán ejercer esta profesión en nuestro país.
No es ningún secreto que la comunidad de Software Libre está compuesta por un grupo heterogéneo de personas provenientes de las más diversas disciplinas. Con la regulación estaríamos prohibiendo a un administrador de empresas, a un médico, o a un astrónomo aficionado, de crear o trabajar durante su tiempo libre con un proyecto de software libre de su preferencia, por el simple hecho de que no está colegiado.
De la misma forma, tendríamos que prohibir a los usuarios de nuestras distribuciones a que ayuden a otros usuarios en las listas de correo, para no caer en un ilícito. Prohibir ayudar a tu prójimo es algo, que por cierto, iría en contra de todos nuestros principios como comunidad.
Otra cosa es el pago de aranceles, porque no todo es gratis en la vida. ¿Saben?
La Asociación ni siquiera se ha terminado de formar y ya están comenzando a chupar la sangre de los malpagados informáticos de nuestro país, obligándolos a pagar un peaje para alimentar a un aparato burocrático de Directores, Asesores Legales y Contadores.
El colmo es que no es algo de dos vías. Dentro de los Estatutos se establece que el Colegio va a “Dictar el reglamento de aranceles respectivo que se cobren por los servicios profesionales TIC.” (Capitulo II, artículo 3l de los Estatutos Propuestos) – O sea, nos van a decir cuánto debemos cobrar por nuestro trabajo, algo que va en contra de la libre competencia, y que nos inhibe de cobrar lo que realmente valemos.
Definitivamente, a cómo lo planteo en el título de este post, la iniciativa de Anprotic es pura mierda una real estupidez. O cómo diría Hamlet; “Algo está podrido… y viene de Alemania.”
